LA COMARCA DE LA CERDANYA

La Cerdanya es una comarca catalana, natural por excelencia, forma una unidad fisiográfica definida por unos rasgos orográficos, climáticos e históricos que le otorgan un carácter muy particular.

Integrada, principalmente, por el alto Valle del Segre, la Cerdanya es uno de los valles más anchos de Europa, donde destaca su altitud mínima (unos mil metros), su orientación de este a oeste y una elevada insolación del orden de 3.000 horas de sol al año.

La Cerdanya es, desde un punto de vista administrativo, una extraña, curiosa y triste realidad histórica. Por un lado, pertenece a dos estados, España y Francia. Dentro del primero, se divide entre las provincias de Girona y Lleida, mientras que la segunda pertenece al departamento de los Pirineos Orientales, conformando dos cantones: Sallagosa y Montlluís. A partir de la división de España en comunidades autónomas, la Generalitat de Catalunya es la institución administradora del territorio ceretano, si bien delega algunas de sus competencias rectoras al Consell Comarcal de la Cerdanya. Esta partición estatal deriva del Tratado de los Pirineos, firmado entre ambas coronas el año 1659, por el cual se acordaba la paz y se establecía que parte de Catalunya pasara a depender de Francia: el Rosselló, el Conflent, el Capcir, el Vallespir y 33 pueblos de Cerdanya, a excepción de Llívia que tenía título de Villa. El hecho provocó el establecimiento de una grotesca frontera en medio de la comarca.

El conjunto montañoso está conformado por la Sierra del Cadí, la Sierra del Moixeró, la Tossa d’Alp y el Puigllançada, el Puigmal i las fuentes del Segre, el Puigpedrós, el circo del Valle de la Llosa, con la Tossa Plana de Lles como pico de referencia y el macizo del Carlit.

La diversidad y su bello paisaje es muy evidente: desde rasgos puramente mediterráneos hasta prados alpinos, pasando por bosques submediterráneos, hayedos, bosques boreales de pino rojo y bosques de coníferas subalpinos, con pino negro y aveto. Destaca el Parque Natural del Cadí-Moixeró, cuya vegetación se considera de interés especial, pues sus bajas temperaturas, así como la alta humedad de la zona y su altitud han contribuido a la existencia de especies que no son propias del área mediterránea, sino del norte de Europa y de las altas montañas europeas o alpinas.

La Cerdanya es es un sitio ideal para gozar del ocio y de los mejores servicios del Pirineo en un entorno único, un entorno que nos ofrece amplias posibilidades para realizar cualquier tipo de actividad, rutas con BTT, senderos de pequeño y gran recorrido, esqúi nórdico, esquí alpino, campos de golf, hípica, pesca, alpinismo, escalada, excursiones con raquetas de nieve, excursiones en globo, visitas culturales, etc… Todo combinado con una excelente gastronomía, buenas comunicaciones con el área metropolitana de Barcelona y una amplia gama de alojamientos y servicios de hostelería.